Normalmente se introduce alrededor de los 6 meses
La chía tiene mucha fibra, así que introdúcela en cantidades pequeñas y aumenta poco a poco para evitar molestias en la barriga.
Las semillas de chía secas absorben líquido rápido y pueden apelmazarse o hincharse, así que nunca deben ofrecerse secas ni espolvoreadas sobre la comida. Remójalas siempre primero hasta formar un gel blando; la chía hidratada es blanda y de bajo riesgo.
Las semillas de chía siempre deben remojarse primero, nunca darse secas. Mézclalas en leche, agua o un puré de fruta y déjalas reposar hasta que se hinchen en un gel blando, por lo general de 10 a 15 minutos. Incorpora el gel en avena, yogur o fruta machacada. Las semillas secas absorben líquido y pueden apelmazarse, así que remojarlas es el paso clave.
Remojadas hasta formar un gel blando y mezcladas en la comida. Nunca secas.
Sigue usando gel de chía previamente remojado mezclado en papillas, yogur o fruta, o prepara un pudín de chía sencillo con leche. Una cucharadita aporta textura sin ser un riesgo de atragantamiento una vez hidratada. Evita aún espolvorear semillas secas sobre la comida.
Gel remojado o pudín de chía, mezclados. Nada de semillas secas espolvoreadas encima.
El gel de chía remojado y el pudín de chía encajan fácilmente en las comidas de un niño pequeño, mezclados en yogur, papillas, batidos o horneados en muffins blandos. Remoja las semillas antes de usarlas para que no se apelmacen en la boca, y mantén porciones moderadas porque la chía tiene mucha fibra.
Gel remojado, pudín o integrada en preparaciones al horno. Remoja antes de usar; porciones moderadas.
La mayoría de los bebés puede probar Chía a partir de los 6 meses, cuando muestran señales de estar listos. Revisa arriba la preparación y el tamaño del corte antes de empezar.
Chía se considera un alimento de bajo riesgo de atragantamiento si se sirve con el tamaño y la textura adecuados para la edad. Sigue los cortes indicados arriba y quédate siempre cerca durante las comidas.
Chía no está entre los principales alérgenos alimentarios. Aun así, cualquier alimento nuevo puede causar una reacción, así que observa a tu bebé las primeras veces.
Contenido informativo general, no es consejo médico. Consulta siempre con tu pediatra sobre la introducción de alimentos nuevos, especialmente si tu bebé tiene alguna condición médica o antecedentes familiares de alergias.
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