Cocina el pescado por completo, nunca crudo ni sellado. Elige pescado bajo en mercurio y evita los de mayor mercurio como tiburón, pez espada, caballa real y marlín. El pescado es un alérgeno principal, así que ofrécelo solo las primeras veces y observa si hay reacción.
Las espinas son el principal riesgo del pescado. Pasa los dedos por la carne cocida cada vez y quita todas las espinas antes de servir, incluso en filetes que se venden sin espinas.
Cocina el pescado por completo, nunca crudo ni sellado. Elige un pescado bajo en mercurio y quita todas las espinas pasando los dedos por la carne. Desmenúzalo en trozos pequeños y hazlo puré, o mezcla las escamas en un puré. Ofrécelo solo y espera unos días antes de sumar otro alimento alergénico nuevo.
Escamas del tamaño de un guisante, revisadas a mano para quitar espinas, o puré suave.
Ofrece pescado en escamas suaves como comida con los dedos cuando tu bebé empiece a tomar trocitos. Sigue eligiendo pescado bajo en mercurio, cocínalo bien y revisa que no queden espinas cada vez. Unas dos porciones por semana de un pescado bajo en mercurio es una cantidad habitual.
Escamas pequeñas y suaves o tiras finas, sin ninguna espina.
El pescado en escamas ya funciona como comida de mesa. Mantén el pescado bajo en mercurio la mayor parte del tiempo y limita el atún blanco o albacora a una vez por semana aproximadamente. El atún claro en lata con moderación está bien. Cocínalo bien y quita las espinas como siempre.
Escamas del tamaño de un bocado, sin espinas.
Pescado es un alérgeno común. Leer la guía sobre Pescado
La mayoría de los bebés puede probar Pescado a partir de los 6 meses, cuando muestran señales de estar listos. Revisa arriba la preparación y el tamaño del corte antes de empezar.
Pescado se considera un alimento de bajo riesgo de atragantamiento si se sirve con el tamaño y la textura adecuados para la edad. Sigue los cortes indicados arriba y quédate siempre cerca durante las comidas.
Pescado contiene Pescado, uno de los principales alérgenos alimentarios. Ofrece una cantidad pequeña las primeras veces y observa si hay alguna reacción; revisa las notas sobre alérgenos de arriba.
Contenido informativo general, no es consejo médico. Consulta siempre con tu pediatra sobre la introducción de alimentos nuevos, especialmente si tu bebé tiene alguna condición médica o antecedentes familiares de alergias.
Registra sólidos, observa reacciones y recibe recordatorios para reintroducir nuevos alimentos. Gratis para probar.