Revisa con cuidado las espinas finas cada vez. Evita el salmón crudo o ahumado para bebés y niños pequeños.
Cocina bien el salmón y quita todas las espinas antes de servir. El salmón es uno de los 9 alérgenos principales; ofrece poca cantidad y vigila de cerca.
Tiras de salmón cocido del ancho de dos dedos de adulto, sin espinas ni piel, o desmenuzado en puré de papas o yogur.
Cocina del todo y retira todas las espinas. El salmón es una mejor opción por su bajo mercurio según FDA y EPA; 1 o 2 raciones por semana convienen a los peques.
Trozos pequeños de salmón cocido, pastelitos o hamburguesas de salmón, o ensalada de salmón con aguacate, mayonesa o yogur.
Sirve siempre bien cocido. El salmón ahumado o curado debe cocinarse del todo; evita ahumados en frío, lox y salmón crudo por riesgo de enfermedad alimentaria.
Tiras largas, trozos pequeños, pastelitos o hamburguesas, o desmenuzado mezclado con pasta, cereales o ensaladas.
Pescado es un alérgeno común. Leer la guía sobre Pescado
La mayoría de los bebés puede probar Salmón a partir de los 6 meses, cuando muestran señales de estar listos. Revisa arriba la preparación y el tamaño del corte antes de empezar.
Contenido informativo general, no es consejo médico. Consulta siempre con tu pediatra sobre la introducción de alimentos nuevos, especialmente si tu bebé tiene alguna condición médica o antecedentes familiares de alergias.
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