Normalmente se introduce alrededor de los 6 meses
Cocina siempre el cordero por completo, sin que quede nada rosado, y nunca lo sirvas crudo ni poco cocido. Cocínalo sin sal añadida para los bebés, y cocina a fuego lento los cortes más duros hasta que estén tiernos para que los trozos queden blandos y fáciles de masticar.
Cocina el cordero por completo hasta que no quede nada rosado; luego tritúralo hasta dejarlo suave o desmenúzalo y pícalo finamente, humedeciéndolo con leche materna, fórmula, caldo o un puré de verduras para que sea fácil de tragar. El cordero es rico en hierro y zinc, lo que lo hace una buena proteína temprana, y combinarlo con un alimento con vitamina C ayuda a absorber el hierro. Cocínalo sin sal añadida.
Puré suave o desmenuzado fino y húmedo.
A medida que el bebé toma comida con los dedos, ofrece el cordero en hebras finas y blandas o en trozos pequeños y blandos, o como pequeñas albóndigas blandas. Mantenerlo húmedo con un poco de caldo o salsa ayuda a tragarlo. El cordero cocido a fuego lento o estofado se deshace con facilidad y queda tierno. Cocínalo por completo, sin sal añadida, y evita los trozos duros o grandes.
Hebras finas y blandas, trozos pequeños y blandos o albóndigas pequeñas.
Sirve el cordero en trozos pequeños y blandos, desmenuzado, picado o molido, como parte de las comidas familiares. Cocina a fuego lento los cortes más duros hasta que se deshagan para que queden tiernos. Cocínalo por completo y mantén poca sal añadida. Cuida el tamaño de los trozos para que nada sea tan grande o duro que cueste masticar.
Trozos pequeños y blandos, desmenuzado, picado o molido.
La mayoría de los bebés puede probar Cordero a partir de los 6 meses, cuando muestran señales de estar listos. Revisa arriba la preparación y el tamaño del corte antes de empezar.
Cordero se considera un alimento de bajo riesgo de atragantamiento si se sirve con el tamaño y la textura adecuados para la edad. Sigue los cortes indicados arriba y quédate siempre cerca durante las comidas.
Cordero no está entre los principales alérgenos alimentarios. Aun así, cualquier alimento nuevo puede causar una reacción, así que observa a tu bebé las primeras veces.
Contenido informativo general, no es consejo médico. Consulta siempre con tu pediatra sobre la introducción de alimentos nuevos, especialmente si tu bebé tiene alguna condición médica o antecedentes familiares de alergias.
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