Normalmente se introduce alrededor de los 6 meses
Corta el tallo en medias lunas finas y cocínalo hasta que esté blando. Mézclalo con guisos, papilla tibia o yogur. Crudo y congelado sirve de mordedor.
Medias lunas cocidas blandas mezcladas en comida para cuchara. El tallo crudo entero, solo como mordedor o para mojar, nunca para masticar trozos.
Corta en medias lunas finas y cocina hasta ablandar. Sirve solas o en guiso, cereal o yogur. Evita trozos crudos a esta edad.
Medias lunas cocidas finas como comida con la mano. Un tallo crudo largo puede servir de mordedor; quédate cerca por si arranca un trozo.
Los niños suelen manejar el apio crudo ya. Sigue cortando en medias lunas muy finas y aumenta el grosor poco a poco.
Medias lunas en rodajas muy finas, crudas o cocidas. Evita trozos o palitos crudos: las hebras largas siguen siendo riesgo de atragantamiento.
Espera a los palitos de apio crudo hasta que confíes en que el niño muerde, mastica bien y escupe si es necesario. Come con él y muestra cómo hacerlo.
Corta el palito a lo largo para facilitar la mordida. Acompáñalo con una salsa. Mantén al niño sentado, atento y al alcance del brazo.
Contenido informativo general, no es consejo médico. Consulta siempre con tu pediatra sobre la introducción de alimentos nuevos, especialmente si tu bebé tiene alguna condición médica o antecedentes familiares de alergias.
Registra sólidos, observa reacciones y recibe recordatorios para reintroducir nuevos alimentos. Gratis para probar.