Normalmente se introduce alrededor de los 6 meses
Cocina siempre bien el pulpo, nunca crudo. Pertenece al grupo de los mariscos, un alérgeno común, así que ofrécelo solo las primeras veces, en poca cantidad, y observa si hay reacción.
El pulpo queda firme y gomoso incluso después de cocinarlo, lo que lo hace más difícil de masticar que la mayoría de los mariscos. Cuécelo hasta que esté muy tierno y pícalo muy fino o tritúralo para los bebés más pequeños; para los niños pequeños, córtalo en trozos muy pequeños y supervisa de cerca.
El pulpo sigue siendo chicloso aunque esté cocido, así que cuécelo a fuego lento hasta que quede muy blando y luego retírale la piel. Tritúralo hasta lograr un puré suave, o pícalo muy fino y mézclalo con un puré blando. Ofrécelo solo la primera vez como alimento nuevo y observa si hay alguna reacción.
Puré suave, o picado lo más fino posible. Sin trozos firmes.
Sigue cociendo el pulpo hasta que quede muy blando y luego pícalo en trozos diminutos. Como su textura es gomosa, aquí lo más pequeño es más seguro que con la mayoría de los alimentos blandos. Mezclarlo con un puré o una salsa ayuda a que pase con facilidad.
Trozos diminutos picados, más pequeños que un guisante, o en puré suave.
Sirve el pulpo bien cocido y tierno en trozos pequeños y blandos. Es chicloso por naturaleza, así que mantén los trozos muy pequeños y córtalos más de lo que harías con un alimento más blando, y quédate cerca mientras tu peque come.
Trozos blandos muy pequeños, cortados más de lo habitual por su textura gomosa.
Mariscos es un alérgeno común. Leer la guía sobre Mariscos
La mayoría de los bebés puede probar Pulpo a partir de los 6 meses, cuando muestran señales de estar listos. Revisa arriba la preparación y el tamaño del corte antes de empezar.
Pulpo es un alimento con alto riesgo de atragantamiento para bebés. Prepáralo exactamente como se describe en la guía de arriba y quédate siempre cerca durante las comidas.
Pulpo contiene Mariscos, uno de los principales alérgenos alimentarios. Ofrece una cantidad pequeña las primeras veces y observa si hay alguna reacción; revisa las notas sobre alérgenos de arriba.
Contenido informativo general, no es consejo médico. Consulta siempre con tu pediatra sobre la introducción de alimentos nuevos, especialmente si tu bebé tiene alguna condición médica o antecedentes familiares de alergias.
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