Normalmente se introduce alrededor de los 6 meses
Las grosellas frescas son pequeñas, redondas y resbaladizas, lo que aumenta mucho el riesgo de asfixia. Aplástalas o achátalas según la edad, y ofrécelas enteras solo con cuidado cuando tu hijo mastique bien. Las grosellas secas conviene dejarlas hasta cerca de los 24 meses, rehidratadas y picadas.
Aplasta grosellas frescas o cocínalas hasta que revienten, luego mezcla la fruta con comida blanda y fácil de tomar con cuchara, como avena o yogur.
Aplastadas o cocidas hasta reventar, mezcladas.
Achata grosellas frescas en discos pequeños y sírvelas en la bandeja para que tu bebé las tome con la pinza.
Achatadas en discos pequeños.
Muchos niños pequeños ya pueden comer una grosella fresca entera con supervisión cercana. Muéstrale cómo aplastarla con los dientes y ofrécela de una en una, esparcidas en la bandeja, para que coma más despacio.
Enteras y frescas, de una en una, con supervisión.
La mayoría de los bebés puede probar Grosella a partir de los 6 meses, cuando muestran señales de estar listos. Revisa arriba la preparación y el tamaño del corte antes de empezar.
Contenido informativo general, no es consejo médico. Consulta siempre con tu pediatra sobre la introducción de alimentos nuevos, especialmente si tu bebé tiene alguna condición médica o antecedentes familiares de alergias.
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